lunes, 11 de octubre de 2010

Estatua Ecuestre del Mitómano Destructor de Venezuela


Definitivamente, el sujeto mitómano que sistemáticamente ha venido destruyendo a Venezuela, no tiene límite alguno para promocionarse a través del mundo entero, mediante la utilización de todos los recursos que tiene a su alcance, provenientes del estado venezolano, de los cuales se apropia indebidamente.
La sumatoria de los viajes realizados por cada uno de los presidentes anteriores, se queda corta ante los periplos emprendidos por nuestro tristemente célebre comunista tropical, en su avión de lujo, con maletines de dólares para sus gastos y con alojamiento en los más connotados hoteles de cinco estrellas.
En algunos países que ha visitado, sus "diplomáticos" le han coordinado reuniones con invitados reclutados y pagados para que le escuchen sus peroratas y especialmente para que le aplaudan y le hagan saber lo grandioso que es. En esos actos públicos ha prometido por ejemplo entre cientos de cosas, un estudio técnico para la limpieza del río del barrio neoyorquino del Bronx, ayuda a los pobres de Londres, entrega de computadoras para las escuelas de Bolivia, carreteras y aeropuertos para islas del Caribe, ambulancias y vehículos policiales para Bolivia, aviones de guerra para Ecuador, compra de bonos basura a la Argentina, hospitales para Nicaragua, sostenimiento y mantenimiento del decadente gobierno cubano, para lo cual lo único que exige es que estos eventos tengan suficiente publicidad.
Sus reconocidas mitomanía y egolatría no tienen parangón, no es suficiente lo que ha hecho, no le bastó con la película que financió, realizada por un conocido cineasta estadounidense, quien lo calificó como un héroe y un fenómeno.
Ahora, como parte de una exposición en espacios abiertos, es exhibida en una de las calles de la ciudad de Córdoba en Argentina, una estatua ecuestre de más de dos metros, realizada por un artista plástico español, por supuesto, representativa del individuo de marras.
Seguros estamos de que el autor de esta obra, no lo hizo por simple admiración, ni por creencias políticas afines. Seguros estamos de que una vez más se dilapidan recursos del estado para magnificar el culto a la personalidad de este infractor. También estamos seguros de que la idea inicial de colocar esa estatua en territorio venezolano, fue desechada por las mismas razones que le impiden asistir a los juegos de béisbol en cualquier estadio nacional, lo cual está vinculado estrechamente con el repudio que la mayor parte del pueblo le profesa.
Definitivamente, este mitómano no tiene límites y ya verán como su próximo episodio de auto exaltación, será su nuevo grado militar de Generalísimo.

1 comentario:

Edgar Bolívar dijo...

El maletín que lleva el sujeto destructor de Venezuela es el de Antonini W. Full de dólares para la chula CK.