viernes, 22 de octubre de 2010

Manifiesto de Altamira. 22 de Octubre del 2002


CONSIDERANDO

Que el pueblo no puede obedecer a un gobierno que ha cometido crímenes de lesa humanidad, como el monstruoso caso de Puente Llaguno aun no resuelto.

Que ha desencadenado la más brutal corrupción de la cual conocemos sólo los más sonados casos, como el del FIEM, el FUS, el Plan Bolívar 2000 y tantos otros en ministerios y gobernaciones adictas al régimen.

Que ha triplicado la pobreza en este país, liquidando programas sociales, prometiendo sin cumplir. Se ha allanado hogares de manera totalmente injustificada.

Que ha penetrado y politizado a la Fuerza Armada Nacional buscando su liquidación institucional para sustituirla por fuerzas paramilitares como es el caso de los Círculos Bolivarianos.

Se ha atropellado a periodistas y dueños de medios, con su discurso y con atentados directos a equipos e instalaciones físicas, llegando a asesinato de comunicadores sociales.

Se ha atentado contra el derecho de propiedad, puesto de manifiesto en la Ley Habilitante y la creación de las zonas de seguridad.

Se ha amenazado con expropiar infraestructura físicas de industrias y comercios que no se adhieran a la Revolución Castro-Comunista. Se ha utilizado el abominable sicariato político. Un gobierno que ha destruido el aparato productivo creando un desempleo y subempleo jamás visto en el país y una desinversión por inestabilidad política. Que a nivel internacional ha despotricado contra nuestros socios y amigos tradicionales y que a cambio establece lazos fuertes de compromiso con las FARC, el castro-comunismo, Libia e Irak, entre otros.

Un gobierno que a través de su Presidente ha sembrado de manera programada y perseverante, el odio entre los venezolanos. Que ha pretendido sembrar diferencias raciales en un país mestizo e igualitario, como es el nuestro, a través de un discurso descalificador, prepotente, grosero y autoritario.

Un gobierno, en fin, que enaltece y justifica la violencia y busca la lucha fratricida.

Dadas las respuestas continuas de burlas, manipulación y desprecio del gobierno a las manifestaciones masivas de protesta cívica de la sociedad venezolana, así como la intermediación de organizaciones nacionales e internacionales tales como la Comisión Tripartita Internacional, la mediación del Secretario General de la Organización de Estados Americanos y a los racionales planteamientos de la Nación entera para lograr rectificación.

REITERAMOS

La invocación del Artículo 350 de la Constitución y anunciamos nuestra disposición a cumplir con el deber, como pueblo venezolano, y cito la Constitución: «El pueblo de Venezuela fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticas o menoscabe los derechos humanos».

Por lo tanto, reiteramos, la Fuerza Armada Nacional son democráticas y repudian un golpe de estado o un autogolpe por parte del gobierno nacional.

Y DECLARAMOS:

Que para dar respuesta a las exigencias de la sociedad democrática, de la cual también formamos parte, que masivamente exige la renuncia inmediata del Presidente de la República y la relegitimación de los poderes públicos en los términos constitucionales, para dar cumplimiento a lo establecido en la Constitución que nos obliga a ser garantes del orden interno, de la defensa de las instituciones y de la paz social y para evitar que continúe la constante violación a la Constitución, leyes y demás normas de la República, particularmente las arbitrariedades que amenazan con la destrucción de la Fuerza Armada Nacional.

Nosotros, respaldamos el sentimiento de la mayoría de los habitantes del país, sobre la cual se cierne la amenaza permanente de las milicias armadas del gobierno, con la complicidad del Presidente de la República y de algunas individualidades de la Fuerza Armada Nacional inmersas en un proyecto revolucionario castrista que el país adversa y que es inconstitucional.

EN CONSECUENCIA:

Anunciamos nuestro pleno respaldo a la voluntad popular, concretada en la extraordinaria marcha cívica realizada el pasado jueves 10 de octubre, y el contundente paro cívico del día de ayer, a pesar de los intentos de represión y saboteo de las milicias armadas, permitido por oficiales de la Fuerza Armada Nacional que, en algún momento tendrán que responder por las reiteradas violaciones a los derechos fundamentales de los ciudadanos.

Dicho lo anterior, anunciamos que nos declaramos en desobediencia legítima y desconocemos el régimen actual.

Hacemos un llamado a todos los integrantes de nuestra Fuerza Armada Nacional a que nos acompañen en esta misión, a todo lo ancho y largo de nuestra patria, y especialmente a aquellos compañeros de armas que están en la jurisdicción del Área Metropolitana de Caracas, que se presenten en la Plaza Altamira, la cual declaramos desde ahora TERRITORIO LIBERADO DE LA FUERZA ARMADA NACIONAL INSTITUCIONAL, para darle pleno respaldo a la voluntad popular, convocamos a la sociedad civil y al pueblo en general a que se declare en desobediencia civil.

Todo lo anterior, nos obliga como ciudadanos venezolanos y miembros de la Fuerza Armada Nacional en ejercicio de lo dispuesto en los artículos 350 y 333 de la Constitución a desconocer el régimen autocrático y deslegitimado de Hugo Chávez Frías, a fin de no convertirnos en cómplices de las violaciones de los derechos humanos, a la libertad, a la democracia y al Estado de Derecho en Venezuela so pena de afianzar esta dictadura en el poder, aceptar la impunidad frente a los delitos de lesa humanidad y confiscar nuestro futuro y el de nuestros hijos.

Convocamos al pueblo venezolano a respaldar esta medida por todos los medios posibles a su alcance e igualmente, exhortamos a la tropa, suboficiales, cadetes, oficiales subalternos, oficiales superiores, generales y almirantes a cumplir con la obligación que les impone el artículo 350 de la Constitución Nacional y a sumarse a esta acción que no tiene otro fin que respetar la legítima voluntad popular.

Exigimos al Alto Mando Militar, que cumpla con una responsabilidad histórica, que respete la voluntad del pueblo y que no ejerzan acciones que conlleven a un derramamiento de sangre entre miembros de la Fuerza Armada Nacional. Aún podemos evitar una dura confrontación que no hemos provocado y no queremos.

Finalmente, le expresamos a este glorioso pueblo que tomó Caracas y las ciudades del interior, a los hombres y mujeres que han visto limitados sus derechos constitucionales, que tengan fe y confianza en su Fuerza Armada Nacional. No los defraudaremos. Somos corazón y alma de este pueblo, que al entregarnos las armas de la República fue para usarlas exclusivamente en su protección. Jamás renunciaremos a ser los guardianes de la Patria para convertirnos en instrumento de una parte enceguecida por el odio y los resentimientos, las desviaciones del poder o ideologías incompatibles con los valores fundamentales del pueblo venezolano.

Finalmente, invitamos a todos nuestros compañeros de armas, a que se nos unan en esta Jornada por el rescate de nuestra institución. Somos parte de este pueblo, hoy, la Fuerza Armada está dando un paso al frente. Venezolanos, ha llegado la hora de terminar con esta tiranía y con esta dictadura.

G/D Enrique Medina Gómez

GB (EJ) René Sericia

GB (EJ) Rigoberto Martínez Vidal

GD (GN) Edgar Bolívar Ramírez

GB (AV) Clinio Rodríguez

GD (GN) Carlos Alfonso Martínez

GB (GN) Óscar Márquez

C/A Daniel Comisso Urdaneta

GD (EJ) José Félix Ruiz Guzmán

GD (GN) Felipe Rodríguez

V/A Héctor Ramírez Pérez

C/A Edgar Morillo

GB (AV) Pedro Pereira

GB (EJ) Néstor González González

Caracas 22 de octubre de 2002

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